Sobre la visita de Carles Puigdemont a Finlandia

Acabo de leer en un diario español que el expresidente de la Generalitat de Cataluña ha sido detenido por las autoridades alemanas en la frontera entre Alemania y Dinamarca.

Puigdemont se dirigía a Bélgica, según su abogado, a ponerse a disposición de las autoridades bélgas. Como bien se sabe, Puigdemont, lleva varios meses viviendo en Bélgica después de que huyera de la justicia española.

También es muy bien sabido que, el sábado por la mañana, España había puesto a circular una orden de detención internacional contra Puigdemont y otros cinco dirigentes separatistas. Contra trece dirigentes catalanes pesan acusaciones serias por delitos de rebelión y malversación por su presunta participación en el proceso soberanista de Cataluña.

Puigdemont viajaba desde Finlandia de donde había salido, el viernes pasado, inmediatamente después de conocerse la apertura del proceso judicial. Puigdemont había llegado a Finlandia invitado por un grupo parlamentario formado por unos ocho políticos de diversos partidos.

He seguido muy de cerca las noticias sobre la visita de Carles Puigdemont a Finlandia. Me ha llamado mucho la atención que, en los medios de difusión, las noticias se han basado casi exclusivamente en las notas de prensa enviadas por los organizadores de la visita o mejor dicho por los amigos de Puigdemont. A Puigdemont se le ha mostrado como una víctima política del injusto y cruel gobierno español. Quizá este enfoque un tanto estrecho se deba a la falta de conocimientos de la lengua, pero también al uso de la fuerza por parte de las autoridades españolas.

Llevo ya varios años, desde el año 2007, escribiendo en el diario virtual Uusi Suomi. El jueves pasado pregunté sobre este grupo parlamentario del que en los medios de difusión finlandeses no se decían los nombres. Pude leer sobre algunos de los nombres de este grupo en el diario español La Vanguardia. Es decir, que los medios de difusión de Finlandia, no se tomaron la sencilla molestia de aclarar aunque sea eso.

Ayer, las noticias eran muchas sobra la orden de detención internacional circulada contra Carles Puigdemont y otra vez pude leer como se citaba en las noticias al parlamentario Mikko Kärnä, principal amigo de la causa independentista catalana en Finlandia y a Teivo Teivainen, profesor de la Universidad de Helsinki y principal organizador de la conferencia impartida por Carles Puigdemon en dicha universidad. Una información objetiva requiere recurrir a diversos puntos de vista y no solamente el fiel apego a “una única verdad”.

Precísamente por lo antes dicho, ayer escribí otra vez en mi diario y pregunté, entre otras cosas, cómo la visita del Sr. Puigdemont a Finlandia promueve las relaciones entre España y Finlandia. Aquí traduzco parte de lo que ayer escribí en finés:

He podido leer diferentes opiniones sobre el evento organizado en la Universidad de Helsinki. El mérito de dicho evento parece ser que también las personas que estaban en contra de lo planteado pudieron expresar sus ideas. El organizador de dicho evento es el profesor Teivo Teivainen, el mismo profesor entrevistado en la noticia del diario Uusi Suomi. El profesor Teivainen no solamente ha organizado ese acto sino que también le ha hecho publicidad y ha defendido a capa y espada el evento propagandístico alrededor de la figura de Puigdemont. En tal caso, eso indica la toma de partido a favor de la causa separatista. Admito que toda persona tiene derecho a tomar partido, si así lo desea, pero en ese caso no podemos afirmar que sus opiniones sean objetivas.

En diciembre pasado el profesor de historia de derecho de la misma Universidad de Helsinki, Jukka Kekkonen, publicó en la misma plataforma Puheenvuoro, donde yo escribo, un escrito muy bien argumentado sobre el tema catalán. En el evento de la Universidad, este catedrático y especialista en la historia de la España franquista y muy conocedor de la actualidad española, criticó fuertemente los planteamientos de Puigdemont.

El viernes, en la Universidad de Helsinki, un joven español leyó parte de la Constitución de Finlandia, donde reza que el territorio de Finlandia es indivisible y que las fronteras de Finlandia no pueden ser modificadas sin el consentimiento del Parlamento de Finlandia. Luego este joven español le preguntó a Puigdemont si, en ese caso, también Finlandia era un estado fascista a como Puigdemont califica al estado español. Cuando conté esto en Facebook, el parlamentario Mikko Kärnä, anteriormente mencionado, afirmó que una periodista rusa había dicho que esto era una infamia. Es decir que apegarse a la Constitución de Finlandia es una infamia. Infamia no es que un/una periodista ruso/-a opine de esa manera sino que un mismo parlamentario finlandés aplauda esa afirmación.

Mikko Kärnä es del Partido de Centro, principal partido en el actual gobierno finlandés. Ayer la organización juvenil de dicho partido pidió refugio político para Puigdemont y en todos los diarios Mikko Kärnä decía que no sabía sobre el paradero de su amigo. Por lo tanto se podía suponer que Puigdemont estuviera en Finlandia. No era así y las autoridades finlandesas buscaban a Puigdemont.

En Facebook, el señor Kärnä cuestionó al profesor Kekkonen preguntándole sobre su relación con Mariano Rajoy y si recibía dinero de España. Creo que eso es injusticia porque el profesor Kekkonen tiene derecho a decir sus opinienos sin temor a ser acosado y que el señor Kärnä debería ebiertamente decir de dónde proviene el dinero de la visita del señor Puigdemont a Finlandia. Para los españoles, Cataluña es parte de España y Puigdemont ya no es el presidente de Cataluña, aunque el señor Kärnä así le llame continuamente.

Hoy el señor parlamentario Kärnä ha respondido a mis preguntas, también ha respondido a la pregunta del financiamiento y dice que proviene de diferentes fuentes y que la misma no incluye a fuentes rusas.

Sobre lo de las relaciones entre Finlandia y España, el señor Kärnä dice que de ninguna manera la visita promueve las relaciones. “Y tampoco empeorará esas relaciones. Durante toda la visita se ha hecho ver que el gobierno de Finlandia no tiene nada que ver con la visita. “

Kärnä sigue erróneamente afirmando que las leyes finlandesas permiten elecciones locales, omitiendo completamente que la Ley de las Municipalidades de Finlandia no contempla, de ninguna manera, elecciones independentistas porque eso es en Finlandia sencillamente incostitucional. Ahora quizá se pueda entender por qué Puigdemont no se ha quedado en Finlandia.
Liput 4

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2 Comentarios

  1. Pienso que cada pueblo tiene derecho libremente elegir su destino. Cataluña ha refrendado al independentismo con mas de tres millones de votos, hubieran si quizás mas si el referéndum se hubiera celebrado legal y libremente. Ahvenanmaa tiene tantos privilegios dentro del estado finlandés que es casi independiente. Volviendo a Cataluña, creo que el problema es que se ha judicializado un asunto político y por parte del Gobierno del PP nunca se ha querido dialogar. Quiero recordar que todo comenzó cuando partido Popular echó abajo la nueva ley de autonomía Catalan aprobado por el Parlamento de España en la legislatura anterior. Según la legislación vigente en España la rebelión y sedición no son delitos, solamente hubiera sido delito si se produjera rebelión con armas y eso no ocurrió en el referéndum de Cataluña ni en el posterior declaración simbólica de la Republica de Cataluña. (www.tuabogadodefensor.com/delitos-c…) https://www.larazon.es espana y-ahor) Particularmente opino que si el referéndum hubiera sido autorizado por el Gobierno Central hubiera ganado el NO, pero cada negativa a dialogar s añadía votos a favor del si. Será cuestión de orgullo o algo así.

    • Sí, cada pueblo tiene derecho a elegir su destino. El pueblo catalán es diverso también en sus opiniones. La autonomía de las islas Åland, pertenecientes a Finlandia, es ampia y hay un movimiento independentista, aunque no tan fuerte. Si estas islas Åland quisieran independizarse de Finlandia, solamente sería posible con el consentimiento de todo el Parlamento de Finlandia y no de forma unilateral. De otro modo sería incostitucional.

      En los conflictos existen como mínimo dos partes y es responsabilidad de ambas partes en conflicto llegar a una solución. Tanta responsabilidad tiene el gobierno central, como la tienen los políticos independentistas de Cataluña de no sentarse a negociar.

      El Código Penal de España dice lo contrario de lo que escribiste: “La sedición se regula en el artículo 544 y siguientes del Código Penal, y castiga con penas de hasta 15 años de cárcel a quienes “se alcen pública y tumultuariamente” para “impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes”, o para “impedir a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales”.

      La pena típica de prisión por este delito, de cuatro a ocho años, se puede aplicar a cualquier ciudadano que cometa este tipo de delito. En el caso de los líderes de la revuelta, la pena puede elevarse de ocho a diez años. El tramo de pena más alto, de diez a 15 años, se reserva para las autoridades que incurran en este alzamiento público y tumultuario.

      Este delito contra el orden público también se puede aplicar no solo a los que impidan de hecho la aplicación de las leyes y resoluciones gubernativas y judiciales, sino también a quienes participen en la “provocación, la conspiración y la proposición para la sedición”.

      “Una versión más grave de la sedición es la rebelión, reservada a quienes se levanten “violenta y públicamente” para, entre otros objetivos, “derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución” o “declarar la independencia de una parte del territorio nacional”. Este delito contra la Constitución sería, de producirse, competencia de la Audiencia Nacional, según lo previsto en la Ley Orgánica del Poder Judicial. Este delito fue el que se aplicó, por ejemplo, a los guardias civiles y militares que perpetraron el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

      Los jefes de la rebelión, según el Código Penal, se pueden enfrentar a penas de entre 15 y 25 años de prisión. En caso de que el alzamiento fuera armado o si se produce “combate entre la fuerza de su mando y los sectores leales a la autoridad legítima, o la rebelión hubiese causado estragos en propiedades de titularidad pública o privada, cortado las comunicaciones telegráficas, telefónicas, por ondas, ferroviarias o de otra clase, ejercido violencias graves contra las personas”, las penas se elevan hasta los 30 años de prisión.”

      (La fuente: https://politica.elpais.com/politica/2017/10/30/actualidad/1509360767_100252.html)

      Ahora tengo entendido que la dureza del Código Penal es tema de conversación y muchos españoles piensan que las penas son exageradas y que una multa sería más apegada a nuestros tiempos, pero ya eso es un tema para que los que legislan lo resuelvan. Mientras tanto, hoy se aplica el azote que mandan las leyes vigentes. Resulta difícil pensar que los dirigentes independentistas no tuvieran conocimientos de lo que dice el Código Penal. Ellos fueron elegidos para actuar bajo lo que manda la ley y en apego a la Carta Magna.

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