Escapar de la miseria, y querer llegar a Europa, no es un delito

Hace un poco más de un año el gobierno de Libia e Italia firmaron un acuerdo para impedir el paso de refugiados y demás migrantes a Europa.

Libia se comprometió a erradicar el contrabando de personas e Italia, por su parte, prometió, entre otras cosas, ayudar económicamente a Libia y a dar entrenamiento a la guardia costera de Libia.

Los países miembros de la Unión Europea, a través de la alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, ofrecieron su apoyo a este acuerdo bilateral entre Italia y Libia. Libia aún no ha suscrito el Convenio sobre el Estatuto de los Refugiados del 28 de julio de 1951.

Ahora, a más de un año de la firma de dicho acuerdo migratorio entre Italia y Libia, conviene revisar las influencias de dicho acuerdo. En las página Web de Amnesty International pude leer que Italia ha ofrecido formación a 153 guardias costeros y soldados libios. Italia y la Unión Europea han enviado embarcaciones guardacostas a Libia. Sólo durante el año 2017, los guardacostas libios interceptaron 20.000 personas en el Mediterráneo y las devolvieron a los centros de detención libios.

Se estima que en Libia existen unos 30 centros o campos de detención. En esos campos de detención la gente se ve obligada a permanecer meses en contenedores tras las rejas. Las personas que han visitado estos campos de detención, afirman haber visto niños, mujeres y hasta ancianos hambrientos y traumatizados.

Parte de los campos de detención están a cientos de kilómetros de Tripoli, en el sur de Libia. Precisamente en los lugares por donde pasan las corrientes de personas provenientes de África subsahariana. Según lo que he ledido en varios medios de difusión, el Ministro italiano de Interiores, Marco Minniti se ha puesto de acuerdo con algunos alcaldes del sur de Libia para impedir el avance de las personas. Algunos periodistas afirman que ese mismo tipo de acuerdo se ha hecho también con la mafia de Libia. El objetivo de estos acuerdos es lograr detener la corriente de personas. Mientras desde Italia y la UE llegan millones de euros a Libia.

Algunos de los detenidos han afirmado, a los representantes de las Naciones Unidas (ONU), que han sido víctimas de maltrato y violaciones en manos de los guardias libios y de los traficantes. En noviembre pasado, CNN publicó un video de la compraventa de esclavos en Libia. También se sabe que los guardacostas libios tratan de manera pésima a la gente también en el mar.

Libia también repatria a los que pasan por sus fronteras. El año pasado 19 370 migrantes fueros repatriados a países africanos.

En Italia sienten satisfacción por los resultados del acuerdo con Libia. Hasta noviembre del año 2017 el número de personas que llegaban a Italia había descendido a un 67 porciento. Debido a los resultados de ese acuerdo italo-libio, algunos políticos de otros países de la Unión Europea, como la presidenta del Partido Socialdemócrata de Dinamarca, Mette Frederiksen, han comenzado a hablar de la creación de más campos de refugiados en Africa. Ojos que no ven, corazón que no sienten.

Estas personas que defienden la creación de campos de refugiados en Africa, olvidan que en países, como en Libia, no existen condiciones y garantías para la existencia de campos de refugiado dignos donde se respeten los derechos humanos.

Desde el año 2000 hasta finales de junio del año 2017 más de 33 000 personas habían muerto intentando llegar a Europa por el Mediterráneo.

Es verdad que el Mediterráneo es una gran tumba. No obstante, los campos de refugiados no son, en su forma actual, una solución justa al problema migratorio. La solución de italia y de la Unión Europea ha sido trasladar el problema migratorio lo más lejos posible de sus fronteras. La polítivca migratoria de la UE y de Italia es inhumana y cara, no solamente en euros.

El cierre de las fronteras no e sla solución al problema migratorio sino, por ejemplo, un cambio y mejora en las condiciones prevalecientes en los países de origen. Habría que aunar esfuerzos en la educación de las niñas y de las mujeres, ya que es uno de los métodos más eficaces en la reducción de la miseria. Se necesitan nuevas formas de ejecución de la ayuda de desarrollo entre las comunidades y organizaciones no gubernamentales. Hay que decir NO a la exportación de armas a países donde no se respetan los derechos humanos. El aumento de la cuota de recepción de refugiados de los países desarrollados es una mediada que alivia la situación de las personas en condiciones más vulnerable.

Escapar de la miseria no es un delito. El gran delito de nuestro tiempo es el maltrato que recibe la gente en Libia y el negocio con las personas bajo las narices y lamentablemente la aceptación de los países de la Unión Europea.

Enlaces a algunos de los artículos que he leido:

https://yle.fi/uutiset/3-9947550

https://www.amnesty.fi/vuosi-italian-ja-libyan-solmimasta-siirtolaissopimuksesta-tuhannet-ihmiset-vapautettava-epatoivoisista-oloista/

https://www.savonsanomat.fi/ulkomaat/Italia-ja-Libya-kahdenv%C3%A4liseen-sopimukseen-maahanmuutosta/923545

http://edition.cnn.com/2017/11/14/africa/libya-migrant-auctions/index.html

https://elpais.com/internacional/2017/10/19/actualidad/1508411791_862455.html

https://elpais.com/internacional/2017/10/19/actualidad/1508411791_862455.html

https://www.amnesty.org/es/latest/news/2018/02/a-year-after-italy-libya-migration-deal-time-to-release-thousands-trapped-in-misery/

Este artículo fue publicado en finlandés en el diario Uusi Suomi y ha despertado interés entre los lectores. Entiendo el recelo y hasta el miedo que causa el problema migratorio, pero nunca comprenderé la violación a los derechos humanos.

Hace unos días escuchaba una conversación entre el periodista español Javier del Pino y un activista de una ONG que intenta salvar vidas en el Mediterráneo y esa conversación me hizo pensar e interesarme en el tema.

No sería exagerado comparar lo que ha pasado y pasa hoy con los refugiados en las aguas del Mediterráneo y en los campos de detención de Libia y de otros países con la suerte de los judíos en los años 30. Esto que pasa hoy es otra vergüenza histórica.

 

Esta foto la he prestado de la página web de ACNUR, la organización de la ONU para los refugiados. Hay datos interesantes y escalofriantes.

Refugiados

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La mejor promesa para el año 2018

Ya faltan unas horas para que termine este año impar. Me gustan los años pares y quizá por eso la espera del año 2018 es hoy muy alentadora.

El año 2017 ha sido bueno en el plano personal, pero hay que tener en cuenta que no vivimos aislados siendo el centro de todo sino que convivimos en un mundo global. Una decisión personal aunque nos parezca insignificante puede tener gran importancia a nivel nacional y mundial. Por ejemplo, todos los que votaron por Donald Trump en Estados Unidos, nos han “regalado” un planeta más dividido y hasta injusto y negativo. Los simpatizantes del señor Trump no estarán de acuerdo conmigo.

Un dicho dice que no hay mal que por bien no venga y quizá esa polarización, ese pensamiento marginante y ese trato despectivo hacia ciertos grupos de personas, han unido a grandes masas en la lucha contra las injusticias palpantes. Así hemos visto como la lucha por el cambio climático ha retomado fuerza; las mujeres y hombres con valor se han sumado a la campaña en contra del acoso sexual, etc.

Los políticos son muy responsables de lo que pasa lejos y cerca. El problema catalán no se habría agudizado sin posiciones mezquinas de los grupos y dirigentes políticos.

El problema de los refugiados en Europa no sería un problema tan grave si no fuera por las posiciones egoistas y demagogas de los políticos. La memoria histórica de las naciones y especialmente de los políticos es cortísima. Los años de paz vividos, en parte, gracias al proyecto de la Unión Europea ha sido dañino para la memoria histórica. En los años de paz, muchos han olvidado las necesidades que los europeos vivieron en los años de guerra.

De norte a sur, al refugiado y al solicitante de asilo se le ve solamente como un gasto económico o como un saco repleto nada más de problemas. El chivo expiatorio ya no son solamente los judíos, a los que se sigue odiando, sino también los solicitantes de asilo, los refugiados, todos los inmigrantes cuyo aspecto se diferencia del “europeo”. Así el auge de la ultraderecha y el discurso comprensivo o el silencio de los dirigentes políticos deja mucho que desear. En ese sentido Europa ha retrocedido.

La dureza ideológica no se ensaña solamente con el que viene de fuera sino también con los que menos recursos tienen. Así a las puertas del 2018, el gorbierno finlandés, con aprobación de la mayoría parlamentaria, pondrá en vigor medidas que dificultan la vida de los desempleados. La dureza de las obligaciones, sin que el desempleado tenga la posibilidad de influir en el destino de su vida laboral, es una injusticia. La negigencia, la responsabilidad del empleador es traspasada al desempleado con la amenaza de perder la prestación de desempleo. El liberalismo sigue su paso a punta de patadas y codazos para los marginados.

El 2017 no es un año solamente negativo porque como ya decía al comienzo de este texto, la polarización ha influido en un movimiento social en contra de la injusticia. Las redes sociales han acercado a las personas con ideales similares. Se respira cierto descontento que de no ser percibido por las clases en el poder, podrá tener graves consecuencias. No es una amenaza sino un cruda realidad, una cruda realidad europea.

Ante este escenario, creo que aunque nos vaya bien, tenemos que tenderle la mano al que sufre en el fango de la injusticia y no empujarlo con el pie para que se hunda más.

En vez de deseos para el año 2018, muy a la finlandesa, podríamos hacer buenas promesas y cumplirlas. La lucha sin egoismo en contra de las injusticias es una muy buena promesa.

Café

Finlandia es el país que más consume café per cápita al año.

Dos muertos en ataque terrorista de Turku

Ayer, al caer la tarde, un hombre de 18 años de edad y originario de Marruecos, ha apuñalado a 10 personas en el centro de la ciudad de Turku. Dos de las víctimas han muerto.

El atacante llegó a Finlandia a comienzos del año pasado como solicitante de asilo.

Entre los heridos, que han sido atendidos en el hospital local, hay tres víctimas extranjeras: una víctima con nacionalidad sueca, otra británica y una  italiana. 8 de las víctimas son mujeres y dos varones. Ambos varones apuñalados se enfrentaron al atacante. Las víctimas y el atacante no se conocían.

Un agente de la policía disparó al atacante en las piernas. Según la policía, el atacante está bajo cuidado médico al igual que cuatro de las víctimas.

La primera de las víctimas era una madre que paseaba con su bebé que dormía en su cochecito o carrito. Se me contrae el corazón al pensar en esta injusticia. Sin duda alguna, no soy la única consternada y que ha perdido el sueño pensando en esta tragedia.

Las reacciones no se han hecho esperar y, para bien y para mal. Hay quienes reaccionan de una forma constructiva y mirando al futuro y hay quienes, en los medios sociales, se dedican a buscar culpables.

Ayer y hoy he participado en un seminario del Ayuntamiento de Lohja. Hoy por la mañana el alcalde de Lohja (no es un cargo político en esta municipalidad) decía que solamente sabemos de un culpable, el que ha atacado.

Este es el primer ataque terrorista que la policía finlandesa investiga como tal. Con anterioridad en Finlandia han ocurrido varios casos de violencia en las escuelas. Quizá debido a esas duras experiencias, ayer en Turku las autoridades actuaron con mucha efectividad. La labor de la policía no hubiera sido tan exitosa sin la valentía de los civiles que se enfrentaron al atacante, poniendo en peligro hasta su propia vida.

Un refugiado no es tu enemigo

Hoy andaba en el centro de Helsinki y cansada de tanto caminar, quería sentarme en un café o en un restaurante a descansar y acomer algo. En una calle del popular e histórico barrio de Kallio vi un afiche sencillo que me llamó la atención.

En el afiche se había escrito lo siguiente: “Un refugiado no es tu enemigo. Enemigo es el que crea refugiados.”

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El afiche se ha hecho para apoyar a los solicitantes de asilo que ya por más de 100 días permanecen plantados en la Plaza de Ferrocarril de Helsinki.

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Claro que entré a este café muy segura de estar en un buen lugar.

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Manifestación contra el nazismo en Helsinki

Quizá ya has leido en algún diario en español que el sábado en Helsinki hubo una inmensa marcha contra el fascismo, el nazismo y la violencia de los grupos extremistas.

La manifestación ocurre a una semana de la muerte de Jimi Karttunen, el joven que fue agredido por un miembro activo del grupo neonazi Movimiento de Resistencia Nórdico de Finlandia, organización dirigida por una central nórdica con sede en Suecia y cuyo objetivo es la instauración de un estado nacionalsocialista nórdico. Haz clic aquí para leer más sobre el caso de Jimi Karttunen.

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En el lugar donde Jimi Karttunen cayó, hay un mar de velas y mensajes de amor y paz. En este mensaje dicen que “En mi Finlandia no hace falta tener miedo”.

Uno de los lemas de la minifesteción era “¡El juego se ha acabado -Rompamos el silencio! Uno de los objetivos de la manifestación era criticar a las fuerzas políticas del país por su actitud tolerante ante el racismo, el nazismo y el fascismo. No es un secreto para nadie que en uno de los partidos políticos que forman el gorbierno hay miembros simpatizantes de esas ideas antes mencionadas.

Estuve presente en la manifestación y fue impresionante ver tanta gente (entre 15 000 o 20 000) unidos por una causa. Nos repartieron pitos y durante toda la manifestación se gritaban consignas de no al racismo y el ruido era mucho. En los escaparates de reconocidos comercios, los empleados mostraban pancartas de la paz y no a la violencia.

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La manifestación salió de la plaza que está entre la Sala de Música y “Sanomatalo”, pasando por las muy conocidas avenidas Mannerheimintie y Aleksanterikatu hasta llegar a la Plaza del Senado.

 

En la Plaza del Senado cantamas, escuchamos discursos, música y conversamos con nuestros amigos. La presidenta Tarja Halonen fue una da las oradoras. Su discurso fue corto pero contundente de un NO a la violencia. “Somos muchos, miles. Esto es excelente porque la democracia es un juego de equipo en el que las reglas de juego son para todos.” (Traducción libre de parte del discurso).

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La presidenta Tarja Halonen (ahora en retiro) habla a los manifestantes.

Hoy en las noticias dicen que el gobierno estudiará una propuesta para apretar la tuerca contra los grupos extremistas y el neonazismo. Veremos que pasa. La manifestación es solamente el principio de una lucha ardua y clara contra los extremismos. Muchos finlandeses ya vienen luchando desde hace años.kyltti5

¡No más violencia política!, dice en esa pancarta en las manos de ese joven.

 

El éxito se alimenta del optimismo

El año 2015 ha sido, de muchas maneras y para muchos de nosotros, un buen año. Si hay un acontecimiento ocurrido en este año que hay que resaltar ese es la manifestación “Tenemos un Sueño” organizada en julio pasado en el centro de Helsinki y en la que miles y miles de finlandeses dijeron SÍ a una Finlandia multicultural, abierta y positiva.

Las ideas negativas sobre la migración y los inmigrantes ha hecho salir a luz pública a otro tipo de finlandeses, a aquellos que quieren ayudar. En los medios de difusión de Finlandia no se habla soficientemente de como ayudar, del trato igualitario, del respeto al prójimo y quizá por eso Finlandia se nos presenta como un lugar triste sumido en lo negativo, aunque en realidad no sea así.  en Finlandia, muchas personas (también los 38 000 inmigrantes que han llegado este año) quieren progresar.

En el diario Helsingin Sanomat de Hoy leí una entrevista muy positiva sobre un empresario vietnamita que llegó a Finlandia como refugiado y con ayuda de la Cruz Roja de Finlandia. Ese empresario agradecía a la sociedad finlandesa por toda la ayuda que había recibido al llegar al país. De la misma manera yo también agradezco por todos los días que puedo vivir en paz con mi familia. Tengo, sin embargo, dos deseos para el próximo año y para dos grupos sociales:

1. Cuando los que critican a los inmigrantes con sendas generalizaciones como que “muchos inmigrantes son parásitos de la sociedad”, deseara que esa gente recordara a los que como ese empresario vietnamita son plenos miembros de la sociedad que costruyen la sociedad donde viven. A los que odian el trabajo que realiza la Crus Roja de Finlandia (víctima de amenazas y actos de violencia) les quiero recordar que muchos inmigrantesque hoy gozan del éxito, han sido ayudados por la Cruz Roja de Finlandia. Las generalizaciones, subestimaciones y hasta falsedades son injustas tanto para los activistas de la Cruz Roja como para los finlandeses que han nacido fuera de Finlandia y que con su trabajo mantienen y desarrollan esta sociedad.

2. Mi otro deseo es para los inmigrantes, tanto para los que acaban de llegar como para los que han llegado ya hace mucho tiempo, tanto a los de éxito como a los que no han tenido éxito: hay que recordar que sin la ayuda (también económica) de la sociedad ninguno habría construido su éxito con facilidad y fluidez.  El que ahora mucho necesiten ayuda de nosotros, nos quita recursos solamente de manera temporal. Con el tiempo, los ayudados se convertiran en ayudadores, si somos capaces de apoyarles y si los y las que llegan ponen todo de su parte para salir adelante. Existen otras muchas historias de éxitos por descubrir y no es necesario que todo el que llega se convierat en patrón que emplea a muchos ciudadanos. Lo importante es que cada uno cumpla con las normas de convivencia y leyes del país y sepa ganarse su pan.

En el Helsingin Sanomat de hoy había también una noticia en la que decían que la economía del país serámejor el año que ya está a las puertas.

Como nací en Nicaragua, también me interesan las noticias de allá y muy alegre me he puesto al leer que la economía de Nicaragua ha crecido un 4,8% y las expectativas para el 2016 son positivas.

Hay que pensar de manera positiva y debemos pensar en que el éxito de cada uno de los finlandeses llevará al país en una mejor dirección.

Própero Año 2016 a todos y todas, estén donde estén…

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Si quieres leer en finlandés, haz clic en este enlace.

La foto (la cara) de Finlandia que nunca quisimos ver

El jueves, en los medios sociales de Finlandia había una tormenta de comentarios sobre una “manifestación” realizada en el patio de un Centro de Acogida para Refugiados en la ciudad de Lahti.

Además de que los dichos “manifestantes” lanzaron petardos a los autobuses que llegaban al CAR trayendo madres, niños y demás adultos que llegaban a Finlandia en busca de refugio, gritaban consignas en contra de la pobre gente. Uno de “los manifestantes” se vistió con la capucha blanca, típica de la organización racista estadounidense Ku Klux Klan.

Ku Kux

También el diario español El País ha publicado esa atriste foto.

Sería una injusticia no realzar la gran protesta y repudio que esa fotografía ha causado en la opinión pública finlandesa e incluso hasta el gobierno de Finlandia ha hecho público su repudio a ese tipo de actos.

La foto ha sido publicada ya por los pricipales medios de difusión del planeta y como decía Sauli Niinistö, presidente de Finlandia, esa foto, empaña la imagen de Finlandia en el extranjero.

Hoy he escrito en mi diario en finlandés sobre el derecho a manifestarse en las democracias y las “manifestaciones” en contra de los refugiados. Manifestarse es un derecho que hay que defender pero que no debe ser confudido ni usado arbitrariamente para inculcar el odio.

Manifestarse en contra de los refugiados no es manifestarse en contra de la política migratoria. Todavía no se han organizado manifestaciones en contra de la política migratoria europea y finlandesa. Es decir, una manifestación cuyo objetivo sea criticar a los dirigentes políticos por las faltas existentes en la política migratoria. Esas faltas existen, como por ejemplo, la falta de métodos legales de entrada a la UE, lo que ha creado un mercado de contrabandismo.

Los refugiados y solicitantes de asilo son víctimas de esa política migratoria de mano dura practicada por la Unión Europea durante años. Esas pobres personas que llegan de lejos en busca de un refugio, no toman ningún tipo de decisión en este país y en ningún otro. Por tanto esas manifestaciones en su contra son meros actos de violencia sin ninguna justificacón más que la mera publicidad de ideas racistas.

Lo alentador es que esa otra cara de Finlandia, esa positiva de un sí a la solidaridad de las personas, es mucho mayor.