Alegría y orgullo por la literatura nicaragüense

Pude haber escogido cualquier otra palabra que alegría para decir lo que siento ahora mismo por la lietratura nicaragüense. Alegría es, sin embargo, el apellido de la poetisa nicaragüense de 93 años Claribel Alegría quien recibió este 14 de noviembre, el XXVI Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

La taryectoria literaria de Alegría es larga, de unas 7 décadas y su trabajo muy extenso.

En Youtube hay videos del acto de entrega (Haz clic en este enlace para ver uno).  Este galardón, que conceden Patrimio Nacional y la Universidad de Salamanca en virtud del Convenio Marco de Cooperación Cultural entre ambas instituciones, tiene por objeto premiar el conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España. Los candidatos son presentados por las Academias de la Lengua de los países iberoamericanos, la Real Academia Española y los departamentos universitarios de Filología Hispánica, Filosofía y Literatura.

Como ahora mismo en Ikkala llueve, aquí les dejo este poema de Alegría titulado Día de lluvia

Nunca más esta lluvia
ni esa mancha de luz
en el peñasco
ni el borde
de esa nube
ni tu inmóvil sonrisa
fugitiva.
Nunca más este instante
que ya me dice adiós
desde tus ojos.

Las alegrías continúan para todos los que amamos la lengua española y sentimos un profundo cariño por Nicaragua, la patria de Rubén Darío.

El jueves 16 de noviembre se dio a conocer que el ganador del premio Miguel de Cervantes 2017 es, nada más y nada menos, que el escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado.

Ya bien se sabe que este galardón es el premio máximo en el mundo de la lengua castellana.

Según el jurado, el autor de ‘ Castigo Divino’ y ‘ Margarita, está linda a la mar’ “auna en su obra la narración y la poesía y el rigor del observador y el actor, así como por reflejar la viveza de la vida cotidiana convirtiendo la realidad en una obra de arte, todo ello con excepcional altura literaria y en pluralidad de géneros, como el cuento, la novela y el columnismo periodístico”.

Ramírez ha sido también un personaje activo en la vida política de Nicaragua. Al igual que Alegría y el poeta Ernesto cardenal, Premio Reina Sofía de hace 5 años, Ramírez ha usado su potente arma de la palabra para criticar la injustacia y la falta de espacios.

Entre otros medios, Univisión, entrevistó a Sergio Ramírez y le hizo preguntas comprometedoras sobre la situación política de Nicaragua a las que con sabiduría Ramírez respondió. El nuevo Cervantes aboga por soluciones pasíficas y por la lucha cívica. Más allá de las discrepancias, el valor de las obras literarias de Ramírez, lo situán en una posición importante en el mundo de la lengua.

Sergio Ramírez y Claribel Alegría hacen hoy realidad el sueño de la patria grande de Rubén Darío. ¡Gracias por poner en alto el nombre de la querida Nicaragua y Felicitaciones a ambos desde este punto del planeta!

Bandera de Nic

Si quieres leer en finlandés, ve a este enlace: Kirjallisuuden Cervantes-palkinto nicaragualaiselle kirjailijalle Sergio Ramírezille

 

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La soledad de la América Latina olvidada

Uno de los más grandes escritores, periodistas y renovadores de la lengua española se ha ido. Gabriel José García Márquez falleció a los 87 aos de edad en Ciudad de México, donde el escritor llevaba ya 30 años viviendo. García Márquez nació en Colombia 1927.

García Márquez nos deja un buen número de obras muy significativas como Cien años de soledad, escrita en 1967 y que ha sido traducida a varias lenguas. Otras de sus obras son: El coronel no tiene quien le escriba, 1961, Cronica de una muerte anunciada, 1981, y El amor en los tiempos del cólera, 1985, entre otras. En la lista de sus obras en la página web del Instituto Cervantes aparecen 47 obras.

En el año 1982 García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. En la ceremonia del Premio Nobel García Márquez habló sobre la soledad de América Latina(La soledad de América Latina). En su discurso señala las causas de esa soledad como los golpes de estado, las dictaduras, las guerras, la pobreza, la muerte infantil, etc. En ese ya popular discurso, García Márquez sueña con una América Latina sosialmente justa al igual que las sociedades europeas. “¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes?”

Al momento de su partida América Latina vive momentos de relativa paz, comparados a los años violentos de las décadas de los 80 y 90 y también la pobreza ha sido reducida. Lamentablemente el totalitarismo prevalece y la justicia se ausenta de muchos lugares del continente.

El nombre y las corrientes políticas de los dirigentes totalitaristas han cambiado de nombre. La palabras que tanto amó, como periodista, no son libres en todas partes. Este año, muchos periodistas latinoamericanos han sufrido presiones y censura.

Colombia ha declarado tres días de duelo y el lunes serán los funerales oficiales en Ciudad de México. Parece que las cenizas del gran escritor serán compartidas entre Colombia y México.

Después de su muerte, García Márquez une pueblos. En cada latinoamericano y persona sencilla de todo el munndo sigue viviendo ese aldeano de Macondo, el pueblo de Cien años de soledad. El planeta está lleno de Macondos olvidados.